El coronel Enrique Eymar juez militar del ejército franquista, personaje detestable donde los haya y que durante la guerra se camufló en zona republicana en puestos burocráticos del Ejército Popular y donde no se atrevió a dar la cara hasta que cayó Madrid, y que lavada su pequeña culpa de emboscado y readmitido en el ejército franquista y nombrado juez militar, se comportó como un criminal con sus victimas y peor aún con sus familiares. En la foto le vemos rodeado de buitres leonados, especie que frente a lo que se cree prospera divinamente en la España actual. Y es que cuando Dios, o al menos sus representantes patentados están contigo, te va de maravilla.

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